-"¿Como que para donde voy?"- Con voz nerviosa respondiendole a su padre
-"Si, ¿para donde vas?"- Elevando el tono
-"Emmm, mi mamá sabe- Mirando fijamente a su madre.
-"Si, Stefano, yo la dejé salir"- Dirigiendose a el Sr. Rocco.
-"Está bien, pero me gustaría que me consultaras antes, Valeria es solo una niña aun"-Mirando fijamente a su esposa.
Saliendo airosa se dirije rápidamente donde Mateo, cruza la calle esperanzada de ver a su Romeo nuevamente, se ve envuelta en una brisa cálida de un 14 de Diciembre, sin humedad en el ambiente, observa todo a su alrededor teniendo la precaución de que nadie la miraba en ese mometo, nota que la calle estaba recien barrida, de hecho todo el lugar le pareció tan perfecto, incluso el sol extenuante le parecía perfecto, los pájaros, los autos que se acercaban y parecian saludarla gentilmente, ante ese cuadro de perfección Valeria divisa el primer taxi, era un poco roñoso, oxidado, pero se veía que andaba y que podría llegar sin novedades a su destino.
- Hacia donde se dirige Señorita? -
- Hacia la Plaza Do Santos - Contesta apresurada.
Mirando como pasaba de casa en casa, viendo los jardines inmaculados de sus vecinos, notando que el chofer ni siquiera se percataba de el nerviosismo de su pasajera, élla se imaginaba en el momento en que vería por segunda vez a Mateo, o pensando cautelosamente las palabras que debía decir para no espantarlo, al darse cuenta de que quedaban unas cuantas calles para llegar a su anhelada plaza, trata de verse en el reflejo del vidrio del taxi para tener todo, o casi todo, bajo control.
-Llegamos son $500 - Dijo el taxista con voz gastáda.
Valeria se baja del auto, nota que son las 4:25 y aun no llega Mateo, mas que mal se quedarón de juntar a las 4:30. Mira el paisaje, a los niños del colegio de la otra calle, unas niñas de su colegio tratando de interactuar con éllos, en esos momentos su nerviosismo llegó al maximo y su cabeza comenzó a llenarse de ideas extrañas y posibles hipótesis para el leve retrazo de Mateo. Pensó que era una mala señal que Mateo no llegara aun, por que demostraba que no le interesaba realmente, o de otra manera completamente diferente, que ella era una mujer desesperada por el encuentro y que esto de llegar un poco tarde era completamente normal.
Mil cosas pensó Valeria en ese momento, no sabía que hacer, pensaba que estaba en otra parte, que la plaza habia cambiado y que ese lugar tan familiar se habria transformado en algo completamente ageno, donde muchas veces actuó con soltura y ahora se sentía realmente incómoda, esos árboles archi conocidos le parecierón que median como 20 metros de largo que le impedian ver con claridad la luz del sol y que las bancas, esas pequeñas bancas que solo caben 3 personas, parecian para gigantes.
En esos momentos Valeria decide caminar para olvidarse y relajar su mente, a lo mejor su bien conocida plaza retomaba su forma habitual.
Caminó a traves de la extensa calle, hasta que pensó que era el momento de volver, total Mateo tendría que estar ahí. ¿Y si no estaba? La Valeria valiente que salió de su casa a las 4 de la tarde se habria esfumado con los bocinazos, los autos, los árboles y su distorcionada plaza seguía igual de distorcionada.
Se sentó desconsertada al no encontrar a Mateo en el lugar donde habian quedado, decidió esperar un momento mas, seguramente su galan se retrazó mas que un poco.
Eran cerca de las 5:15 Valeria estaba tan desilucionada, tenía claramente el corazón roto, le habian fallado, no podía creer que alguien fuera asi con ella. Se fue caminando, pensando, le dio vueltas al asunto hasta que la idea terminó mareandola por completo. Sin darse cuenta se encontró a una cuadra de su casa, no quería volver y que en su casa le preguntaran ¿Por qué la cara larga?.
Su mente y su corazón estubierón de acuerdo en que era mejor dar una vuelta hasta que el asunto estubiera mejor. Pero el resultado fué peor mas aturdida y con mas dolor volvió a su hogar, donde se sentía un poco protegida de infames como Mateo. Abrió la puerta lo primero que pensó fue que hace un día , exactamente un día, vió a su galan parado en la esquina de su casa mirandola, deseandola, maquinando como romper con la virginidad de sus labios.
No saludó a nadie, ni siquiera notó la presencia de Giovanna que la estaba esperando para que le contara todos los detalles de la velada. Corrió por las escaleras para no romper en llanto en el acto. Se encerró en su dormitorio reclamando que le doliá mucho la cabeza, que estaba irritable y que era mejor dejarla tranquila. Su amiga que no le creía ni una palabra de lo que decía entró con su tono de siempre, tranquilo y positivo.
-"Dime que pasó?"-
-"No llegó- con todo su maquillaje aguado"-.
-"Creo que lo sabía, era como tan obvio, es como operan estos tipejos"- Tratando de consolar a su amiga con sus palabras.
-"Soy tan tonta, en creer que Arggg! podría ser diferente por lo menos, no sé, noté que teniamos el mismo miedo cuando nos besamos" -
-"Amiga no te atormentes con esto, si quieres puedes salir con nosotros mañana, iremos al cine a ver el estreno, creo que te hará bien cambiar de aire, ademas por que amargarte ahora que comienza el verano"- .
-"Sí iré y seré la primera violinista, ¡como siempre!"- Añadiendo un tono sarcástico a su última frase.
-"Bueno , ahí decides tú, la invitación queda extendida"- .
Esa mañana
Valeria no pegó un ojo, aun pensando en lo sucedido el día anterior, pensando en la lejanía de su familia y que solo contaba con su única amiga. Retomando su look habitual, se pone sus jeans, sus poleras desaliñadas con un claro mensaje anti huecas y baja la escalera , donde se encuentra con la locúra habitual.
-"Mamá voy al cine, tengo plata, no te preocupes, cualquier cosa me llamas, estoy con la Giovi, Adiós!" - Fué el telegrama que le dió a la señora Rocco antes que saliera golpeando la puerta
Acostumbrada a esto la señora Rocco continuó con sus trámites matutinos, sin fijarse que Valeria tenía una cara de zombie.
Al llegar al cine, Valeria no tenia gran expectación ya que sabía que tomaría la mitad de atención a la película y la otra mitad se la dedicaría seguramente a reponer las otras de sueño que le faltaban. La película estaba terminando cuando su amiga Giovanna la despierta de un codazo, la gente comienza a pararse; Valeria con un gran botezo dice:
- "Estuvo wenaa! la peli" - Estirandose energicamente y eliminando un poco el sueño que tenía.
- "Jajaja" - rien Giovanna y Genaro.
En ese minuto divisan a Francesa saliendo de otra sala con su montón de amiguitas sin cerebro que lo unico que se preocupan es que sus pechugas sean mas grandes. Se encuentran cara a cara y ella le dice:
- "Supiste lo que le pasó a Mateo ayer?" -
domingo, 25 de febrero de 2007
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1 comentario:
Yo misma me comento Misma me gustó el capítulo xD
nah es que sale cn la fecha mal, pero lo terminé de escribir el 27 de Diciembre del 2007
u__u
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